Irritación, rojeces o picor después del rasurado o la depilación tradicional.
Molestos vellos encarnados y pequeños brotes en las piernas o la línea del bikini.
Piel seca o áspera que necesita un acabado ultra suave y sedoso al tacto.
Piel con falta de uniformidad, opaca o con textura irregular que desearías lucir tersa y radiante..